El enjuague bucal para quitar el sarro que aprenderemos a realizar hoy es a base de bicarbonato de sodio. El bicarbonato sódico es conocido como uno de los mejores limpiadores que existe, pudiendo utilizarse en cientos de aplicaciones, entre las que se incluyen la higiene bucal. Además, muchas veces es utilizado directamente en el cepillado de los dientes, debido a sus reconocidas facultades blanqueadoras y removedoras de manchas, así como bactericida que permite eliminar el sarro y los microbios causantes de las caries y del mal aliento.

Ingredientes:

  • 1 Cucharada de bicarbonato de sodio
  • ½ Taza de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada)
  • ½ Cucharadita de sal
  • ½ Taza de agua tibia
  • 1 Taza de agua fría

Materiales:

  • Un cepillo de dientes
  • Un vaso o copa
  • Palillo de dientes (mondadientes)

Elaboración:

  1. Mezcla el bicarbonato de sodio con la sal. Luego moja el cepillo de dientes en agua tibia y unta con la mezcla anterior. Frota muy bien los dientes y expulsa de la boca.
  2. Repite la operación anterior durante alrededor de 2 minutos.
  3. Luego mezcla el peróxido de hidrógeno con el agua tibia y enjuaga tu boca durante un minuto. Al terminar expulsa de la boca.
  4. Retira el sarro de entre los dientes con un palillo y enjuaga con agua fría.
  5. Puedes repetir este procedimiento hasta 2 veces por semana y el cepillado debe ser el que normalmente realizas.

Advertencia: Nunca tragues el enjuague bucal para quitar el sarro (ni los naturales ni los comerciales) ya que algunos ingredientes pueden ser nocivos si se ingieren.

Recuerda que para mantener una correcta higiene bucal debes cepillar tu boca al menos tres veces al día con una pasta de calidad. Además, un dato a tener en cuenta: La comida picante estimula las glándulas salivales. La saliva ayuda a higienizar la boca de una manera natural.

Con información de: Medicinanatural.com

Fuente: Vidaverdeweb.com

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